Disponemos de un campo de retiro de más de una hectárea donde los caballos pueden disfrutar de su jubilación, periodos de recuperación y/o descanso estival en un entorno natural, amplio y tranquilo.
En un mismo espacio conviven distintas manadas en completa armonía. A su vez, interactúan entre ellas de forma dinámica y sosegada, generando una gran variedad de relaciones, situaciones y experiencias que repercuten muy positivamente en el bienestar físico, emocional y mental de los caballos.
La gran mayoría se integra sin dificultades en las diferentes manadas que comparten la parcela, favoreciendo una adaptación natural y progresiva.
Alojamos potros en convivencia con manadas adultas, lo que aporta enormes beneficios en sus primeros años de crecimiento.
Los caballos adultos influyen muy positivamente en su educación, ayudándoles a:
Aprender normas sociales y jerarquías de forma natural
Desarrollar equilibrio emocional
Moverse con total libertad, correr y jugar sin limitaciones de espacio
Fortalecer su físico en un entorno amplio y estimulante
Su cuerpo se desarrolla en plenitud y su carácter se modela a través de la convivencia y las enseñanzas de sus compañeros adultos, respetando siempre los ritmos naturales de crecimiento.